La contaminación atmosférica se ha convertido en un problema de primer orden para las sociedades desarrolladas. Las administraciones tratan de ponerle coto, sobre todo al tráfico rodado, y la Comunidad de Madrid no es una excepción.

Bicihome Cibeles

Según la Estrategia de Calidad del Aire y Cambio Climático de la Comunidad de Madrid 2013-2020, que fue presentada en sociedad a finales del pasado año y que está en información pública, el Gobierno regional «estudia la incorporación de la compra de bicicletas en la retribución flexible a los trabajadores de la Comunidad de Madrid». Es una de las medidas contenidas en las actuaciones para favorecer el uso de la bicicleta, la moto y el desplazamiento a pie que se encuentran dentro de las soluciones aportadas para el transporte.

Se está aplicando con éxito en Alemania, Holanda o Gran Bretaña. «Se aplicaría a los trabajadores de las empresas públicas regionales, no a los de la Administración autonómica», precisó así un portavoz de la Consejería de Medio Ambiente. El Gobierno central ya contempla una medida parecida. Asimismo, señaló que ese pago sería una «ayuda» para la compra de la bici, «como la que las empresas dan en los cheques de guardería», señaló.

Bicihome Gran Vía

Dentro de esta línea de intervención hay varias actuaciones globales como la mejora de infraestructuras para el desplazamiento a pie, moto y bici, así como la promoción del vehículo de dos ruedas para ir al trabajo o pasear. El objetivo es impulsar métodos de transporte alternativos al coche, y poner en marcha una nueva cultura de la movilidad. Estas son algunas medidas contenidas en las 57 actuaciones del plan. Se pretende reducir los niveles de contaminantes y el presupuesto asignado para este fin es de 81 millones de euros.

La Comunidad también quiere que los grandes municipios de la región impidan la circulación del vehículo privado a motor a determinados espacios estableciendo las denominadas Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) y Áreas de Prioridad Residencial (APR). «Es una opción altamente efectiva para la mejora de la calidad del aire», precisa el portavoz. Se trata de una medida que el Ayuntamiento de Madrid aplica desde hace varios años, como en el Barrio de Las Letras.

Las ZBE delimitan un ámbito territorial, que suele coincidir con las zonas de los núcleos urbanos más congestionadas de tráfico. Las APR restringen el acceso, excepto para residentes. Estas medidas se complementan con la puesta en servicio de aparcamientos de rotación, servicios para compartir y alquilar turismos y bicicletas.

Fuente: EL MUNDO y EL PAÍS.

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